10/28/2012

soy un melocotón

Yo no soy así. Yo no suelo decir este tipo de cosas, pero dadas las circunstancias lo haré. Lo haré porque es lo más justo, es tiempo de dejarnos de martirizarnos y empezar a tomar las cosas en serio.

Yo se que no soy una persona ejemplar. todos tenemos defectos y virtudes, pero a veces, los defectos del otro hacen que nos sintamos incómodos, que en ciertos aspectos, importantes o no, nuestras piezas no coincidan y pensamos que eso es una señal que algo anda mal.
Sin embargo, creo que las virtudes que hemos desarrollado en el pasar del tiempo que nos conocemos nos hacen darnos cuenta que realmente hay algo bueno entre nosotros, algo que trasciende el título nobiliario, algo que muchos desearían tener. Nuestra amistad tan peculiar, la comunicación que existe entre nosotros, la transparencia con la que nos tratamos me parece invaluable y francamente única. Tal vez no eramos apasionados ni melosos, capaz en algunos momentos esa "chispa" muy hollywoodense nos hizo falta, pero la manera cómo fuimos aprendiendo del otro y nos fuimos haciendo mejores personas creo que valía esas carencias.
Pero es cierto, hemos llegado a un punto en el que tal vez son más las cosas que nos sacan de quicio o el temible futuro aborda nuestras mentes y nos preguntamos "en qué estamos?". Creo que pudo haber salido una mejor resolución de esa conversación que la decisión que ahora nos entristece.
Porque sí, estamos tristes, estamos inconformes, lo que suena sensato en la cabeza no lo es en nuestras emociones. pero, a quién hacerle caso?
Es verdad, uno tiene expectativas, uno visualiza y tiene una cierta cantidad de requerimientos para la persona que nos imaginamos que va a estar acompañándonos el resto de nuestras vidas, pero que pasa si la vida nos demuestra que existe otro camino?
Es un voto de fe. un voto de fe a que juntos somos únicos, el mundo desaparece, no importa el tiempo ni el lugar, tan solo de repente estamos a salvo y en calma. Creo que hacemos una excelente pareja, nos respetamos, nos queremos, nos cuidamos, deseamos lo mejor al otro, sacamos lo mejor del otro, nos motivamos y esta es mi última oportunidad para decirte que capaz crees que no soy la mujer de tu vida, pero quiero que me dejes seguir siendo la mujer de tu presente.

ya cuando las cosas cambien, pasaremos ese puente, ahora no le veo el punto de seguir martirizarnos.

te amo.